La casa
Somos una casa pequeña, deliberadamente pequeña. No es una limitación: es una decisión. Un piano no admite atención repartida — pide la concentración de quien lo abre.
Lo que sí hacemos.
Atender personalmente cada encargo, escribir el historial técnico de cada instrumento que pasa por nosotros, responder al teléfono cuando suena. Volver al cliente al cabo de una semana para preguntar cómo está sonando.
Lo que no hacemos.
Subcontratar el trabajo. Vender pianos en los que no creemos. Recomendar mantenimiento que no haga falta. Inflar tasaciones para cerrar una compra. Acortar plazos a costa de la calidad del trabajo.
Cómo trabajamos.
Visitamos al cliente con tiempo. Escuchamos el instrumento antes de tocarlo. Diagnosticamos antes de intervenir. Proponemos el trabajo mínimo que resuelve el problema, no el máximo que justifica una factura. Y dejamos por escrito todo lo que se hace.